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zeniaregalado

Migración selectiva ***********

Estados Unidos manipula y politiza la emigración de cubanos hacia aquella nación con el objetivo de desestabilizar al país caribeño alentando las salidas ilegales mientras disminuye las visas a emigrantes .
Desde los acuerdos migratorios de 1994 el gobierno del Norte se comprometió a otorgar 20 000 visas anuales, lo cual ha incumplido mientras mantiene una débil actitud ante aquellos que secuestran naves y embarcaciones para salir de la isla, delito conocido mundialmente como piratería, pero ante el cual por allá se hacen de la vista gorda.
Igualmente ha descendido el número de visas para los no emigrantes, es decir cubanos que van a visitar a sus familiares.
Paralelamente a ello se aplica continuamente la ley de Ajuste cubano y la política de pies mojados y pies secos, con lo cual se admite automáticamente la entrada de todo cubano que arribe a costas norteamericanas, por la vía que sea y sin documentos de ningún tipo.
Dicha ley, implantada desde 1966, establece que los nacionales de la isla tienen el privilegio de recibir la residencia en Estados Unidos, si llegan a territorio de ese país por cualquier vía, inclusive ilegal y violenta.
Bush lo dejó bien claro cuando expresó que la política migratoria norteamericana es una sola para todos los países, excepto para Cuba.
Esta diferenciación es la que ha alentado hechos como los siete secuestros de naves y embarcaciones ocurridas desde agosto de 2002 a marzo de 2003, y acerca de lo cual cierta prensa dijo lo que le convino, a pesar de que los secuestradores fueron liberados , y los pocos castigados fueron sometidos a condenas leves.
Medios miameros – que no miamenses- dieron una “gran cobertura” al momento en que emigrantes ilegales se lanzaban de un barco al mar y los guardacostas no tomaron cartas en el asunto, con lo cual fueron bendecidos por la sacrosanta Ley de Ajuste Cubano que ha provocado la muerte en las aguas de decenas de cubanos.
Según estadísticas difundidas, el 13 por ciento de los interceptados en alta mar son admitidos en Estados Unidos, bajo justificaciones de todo tipo.
La parte norteamericana demuestra permanentemente su desinterés en el tema migratorio y persiste en su decisión de mantener la Ley de Ajuste cubano.
Estos asuntos no son nada nuevos. En septiembre de 1994 y en mayo del 95 se firmaron acuerdos migratorios y desde esas fechas se han abordado las violaciones de las mal llamada TV y radio Martí, que por sí solas son la antítesis de las propias conversaciones, por ser empleadas para estimular las salidas ilegales.
Desde un avión se han hecho reiteradamente transmisiones provocativas como parte de la guerra radioelectrónica desatada contra Cuba y que se inició el propio 1959 para propalar calumnias y campañas insidiosas de desestabilización y de aliento para la subversión interna dentro de la nación caribeña.
Más de 500 millones de los contribuyentes ha gastado Estados Unidos en las transmisiones de esos dos engendros representativos de las corrientes más derechistas .
¿Qué persiguen todas estas acciones? Forman parte de un plan para desencadenar un conflicto de baja intensidad que justifique una agresión armada contra Cuba.
Desde 1980 la patria de José Martí devuelve a los secuestradores de naves que pisen nuestro territorio, sin embargo, Estados Unidos que tiene una flota aérea mucho mayor no aplica la misma medida.
Igualmente los traficantes de personas siguen campeando por su respeto en el Sur de la Florida, a pesar de que el país caribeño le ha entregado a las autoridades norteamericanas nombres y direcciones de muchos de ellos.
Esa es la realidad de la migración selectiva, que no se aplica con nadie más, ni con haitianos, ni mexicanos.
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